||Smile, please? Like you mean it.||
Impotencia. Ese es el nombre de la
horrible sensación que tengo al no poder hacer nada para que
sonrías, ya que no sé qué te sucede.
Desde un principio tenía entendido que
cuando te sintieras triste, me afectaría mucho, pero no tenía idea
que llegaría a este nivel. Por casualidad, ¿imaginas cómo me
siento? De seguro no, sabes que me preocupo pero no creo que sepas
cómo me estoy sintiendo. Prometí sacarte una sonrisa cada vez que
fuera necesario, y mira. ¿Qué pasa? Nada, no tengo manera de
hacerlo.
Siento que ya estoy fallando en tan
poco tiempo, a sólo diez pasos de haber empezado un largo camino, ya
tropiezo y es como si retrocediera dos casillas en un juego de mesa.
Tal vez dirás “Que exagerado”,
pero yo no lo veo así. No creo estar exagerando cuando digo que me
siento atado de manos y pies si no me cuentas qué sucede, si no
tengo manera de poder desvanecer eso que te atormenta o despierta esa
inseguridad que tienes.
Entiendo que hay cosas que prefieres no
contarme, y estás en tu derecho, al fin y al cabo ¿hace cuánto nos
estamos conociendo? Lo más probable es que se me haya ido demasiado
de las manos eso que me hace sentir el solo hecho de pensar en ti, y
debí haber ido mucho más lento. De todos modos, no me arrepiento de
nada, estoy feliz. ¿Tú estás feliz?
No me gusta pedir cuentos cuando me
ofrecieron palabras, pero ... ¿Me contarías lo que te sucede? De
ahora en más, ¿me confiarías esas cosas que te hacen feliz, y las
que no? ¿Dejarías que yo sepa cuando algo te bajó el ánimo y
necesitas sonreír de manera urgente? Quiero saber de esas cosas.
Poder saber qué es lo que te ha hecho
sonreír de oreja a oreja todo un día, o lo que te creó un nudo en
la garganta que te acompañó desde que abriste los ojos hasta que
los volviste a cerrar.
Si me lo permites, quiero acompañarte
en esas infinitas sonrisas de pocas horas y en las tristezas de aún
menos duración. La felicidad compartida vale doble, y las tristezas
divididas pesan menos, ¿lo sabías?
Ten en mente que siempre estaré ahí,
en donde quieras y cuando quieras, tan sólo debes cerrar los ojos y
recordar que te quiero desde lo más profundo de mi alma.
¿Te cuento un secreto? Nunca antes
hubiera mencionado “alma”, ya que no creía en ello, pero desde
que esto comenzó, se me hizo muy necesario buscar una explicación
no científica para lo que siento. Esto va más allá de simple
física, química y biología; eso es un hecho.
Espero que tu día empiece bien y
continúe de igual forma, haciéndote sonreír hasta que tus mejillas
duelan. ¡Hasta que tus dientes estén fríos por estar tan
expuestos! No me importaría entibiar tus labios con un cálido beso
si es necesario. Tampoco me sería un gran problema envolver mis
brazos al rededor de tu cuerpo si necesitas un abrazo.
-Te quiero, Mi Flor.
Si a una taza de té le sumo un poco de
granola ¡Mhm! Estoy del otro lado *-*
¿Te gusta la granola?
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