“Cuántas cosas entre
dolor, alegría caben
en una lágrima...!”
(66)-Haikus
||Why am I still here?||
Te volví a soñar. Anoche volví a
sentirte tan cerca, que cuando desperté tuve que buscarte a mi lado,
lo cierto es que al darme cuenta que no era real sentí un
gran vacío.
¿Qué me has hecho? Normalmente, a
estas alturas estaría huyendo bien lejos de ti y de todo esto,
espantado ante la idea de que ya no estoy completamente solo y debo
compartir. ¿Compartir? Esa palabra nunca estuvo en mi diccionario en
cuanto a cariño se tratara, nunca hubiera sido lo suficientemente
valiente como para ofrecer mi mano y decir que seguiría escribiendo
mi destino junto a alguien más, definitivamente esa idea nunca se me
había cruzado por la cabeza; hasta este punto, en el que tú te
acercaste a mí y sin que ninguno de los dos lo notáramos, tomaste
mi mano.
A ojos cerrados, ahora poco a poco
caminamos en una sola línea, sí, “caminamos”, tú y yo. Tú
mismo lo has dicho, nuestro destino ya estaba escrito ... con el
mismo lápiz y la misma caligrafía. Ese lápiz y letra son de
alguien que se encarga de juntar vidas y completarlas, como lo está
haciendo con la mía. ¿Tu vida también se está completando, Mi
Flor? Quiero saberlo, quiero saber qué es exactamente lo que sientes
ahora mismo.
¿Sabes qué es lo único que podría
pedir? Ser tus sonrisas. Quiero ser tus sonrisas, porque yo nunca me
alejaré de ti, y de esa forma siempre estarás sonriendo. Quiero ser
tus suspiros, abandonando tu cuerpo para rellenar tu al rededor y
entibiar el frío aire. Quiero ser tus risas, esas que le demuestran
al mundo entero que estás feliz y no necesitas nada más. ...
También quiero ser tus lágrimas; ellas son las encargadas de quitar
toda tristeza que te esté dañando por dentro, y también demuestran
cuando la emoción y felicidad sobrepasan sus límites. Quiero
librarte de todo eso que te agobia y llenarte los días de sonrisas.
Quiero ... quiero todo de ti.
¿No es interesante el hecho de
imaginar lo egoístas que solemos tornarnos en éste punto? Porque…
deseo con todo mi corazón poder llevarte de la mano y mostrarte al
mundo, decirles con orgullo que he encontrado a un ángel caminando
entre nosotros. Al mismo tiempo, me aterra tanto la idea de que
alguien pudiese encontrar en ti cada maravilla que descubrí.
¿Un pequeño (no tan pequeño)
defecto? Soy muy flojo. Todos los días me propongo hacer algo, pero
al final sólo me quedo en la cama.
Yo también te quiero, Mi Flor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario