jueves, 5 de junio de 2014

» Día #08

||Never look back|

¿Cómo estas? ¿Dormiste bien? ¿Sientes frío?
Algunas de las preguntas que te hago al despertar. Preguntas que digo en mi mente y acto seguido me río, porque sé que no puedes escucharme. Lo gracioso es que desde hace más de una semana, cada mañana hago lo mismo, como si hubiese una pequeña conexión que ni tú ni yo logramos ver, pero aún así la siento. ¿Tú la sientes, mi Flor?

Ayer cuando escribiste “Tu ya no me quieres”, a pesar de que fuese una broma -como yo lo tomé-, me puse a pensar ... ¿será eso posible? ¿Podrá pasar que en algún momento deje de quererte?
Y comencé a reír como un loco, porque así me tienes; loco. Algo dentro de mí me dijo que ya no hay marcha atrás, que de ahora en adelante tan solo puedo avanzar porque es imposible desvanecer este cariño que he creado hacia ti. ¿Sabes qué fue lo que me dijo eso? Mi razón. Lo sé, es raro que un loco haga uso de razón, pero lo que pasa es que yo soy un loco diferente; estoy loco del corazón, y esa pequeña vocecita dentro de mí me lo recuerda día tras día, minuto tras minuto, que ese loco corazón está bajo tu poder, y estas haciendo con él lo que quieres. ¿No piensas dejarlo en paz? Si piensas hacerlo, por favor ... no lo hagas. Quiero que sigas quitando mi cordura hasta hacer que mi razón también desaparezca. Quiero perder la noción del tiempo y quedarme contigo para siempre, aunque “siempre” no sea más que la nada misma.
Si por algún extraño motivo, fuera posible retroceder y pudiera elegir que no aparecieras en mi camino, créeme que no lo haría. Me acostumbré a nunca mirar atrás y aceptar lo que tengo. Aunque cuando se trata de ti no es solo aceptar; Lo acepto, y me alegro de que hayas aparecido frente a mi, cambiando todo dentro y fuera de mi ser. Eres especial, mi ángel.

Si los locos son felices ... yo soy mil veces más feliz que cualquiera, eso te lo aseguro.



Me encantan los días lluviosos, y aún más los días que simplemente está nublado. Ese ambiente que las nubes crean, un tono gris, a veces sepia, es lo mejor.
¿Te cuento algo curioso? Siento un extraño amor por las tormentas en todos sus tamaños y formas de manifestarse, pero eso no es lo raro; lo que sí, es que les tengo fobia. Si por mí fuera, estaría debajo de una tormenta, afuera, mirándola como un tonto. Pero algo me hace reaccionar de manera distinta, con un “pequeño” ataque de pánico. Es vergonzoso cuando pasa frente a alguien ... aún más en medio de mucha gente. ¿Tú sí serías capaz de abrazarme en lugar de mirarme raro?

No hay comentarios:

Publicar un comentario